
Quise escucharte con mis labios...
Y besar tu ausencia de palabras...
Enredando mi cuerpo, vendándome los ojos, creando miradas con el tacto...
Secuestras mi libertad para dejarme llevar por la tuya, dirigiendo mis pasos en cada golpe de cadera.
Inevitables acercamientos a gritos, se escuchan en la música, somos súbditos sumisos...
Bachata... simplemente, la fusión de dos almas...